Fumando...¡ya no espero!

Primeros días de enero. Casi tod@s empezamos el año con muchas ilusiones y proyectos bajo el brazo. Ir por fin al gimnasio, viajar, pasar más tiempo con familia y amig@s... pero si hay un propósito por excelencia es dejar de fumar.

Es de sobra conocido que el tabaco tiene numerosos efectos negativos sobre la salud. Tanto que cada año sigue siendo una de las principales causas de muerte y enfermedad, no sólo para los fumadores activos, sino para los que los rodean, los llamados "pasivos".

Si bien es cierto que en los últimos años ha aumentado la concienciación en este aspecto y se han incrementado tanto las campañas como las leyes antitabaco, queda todavía mucha gente enganchada a ese vicio que provoca, no sólo problemas respiratorios, sino cáncer, envejecimiento de la piel, enfermedades cardiovasculares o complicaciones en el feto en caso de las mujeres embarazadas.

L@s que tengáis unos añitos seguro que recordáis películas antiguas en las que los protagonistas campaban a sus anchas delante de la pantalla como chimeneas, profesores fumando en las aulas, cafeterías o pubs donde la densa "niebla" apenas te dejaba atisbar la barra en la lejanía. Por no hablar del olor que quedaba en la ropa y el pelo...puaj!!

Pues bien, todo ese panorama cambia en enero del 2006 cuando entra en vigor en España la Ley Antitabaco. Dicha ley supuso una importante restricción (y para muchos un quebradero de cabeza) en lo que a fumar en lugares públicos se refiere, ya que centros de trabajo o de ocio dejaron de tener la posibilidad de albergar palitos humeantes.

Desde entonces, han pasado ya doce años, dejar de fumar se ha convertido en un objetivo para mucha gente y ya sabemos que siempre que hay demanda la oferta se dispara.

Curanderos, chicles, chamanes, gurús, parches, libros, "su farmacéutico" (como dicen los anuncios)...creo que sería imposible enumerar la cantidad de métodos que aparecen en los medios de comunicación para dejar de fumar, pero se están olvidando de algo muy importante. Fumar es un hábito, una costumbre, y como tal el componente psicológico es casi más importante que el físico a la hora de poder reducir o eliminar su consumo.

Es cierto que en el caso del tabaco no podemos obviar que en muchos casos se desarrolla en el sujeto una dependencia física a la nicotina, que además tiene la peculiaridad de ser una sustancia que llega muy rápido a los centros de recompensa del cerebro y calma el "mono" en cuestión de segundos.

Pero cualquier fumador (o ex) que haya hecho algún intento de dejar de fumar sabe que tres de los peores momentos para mantenerse alejado del tabaco son cuando está con otras personas que fuman, cuando bebe alcohol y después de las comidas. ¿No os da la sensación de que ahí existe un componente psicológico? Ya os digo yo que sí.

Es cierto pues que el médico o farmacéutico pueden aliviar la sensación física desagradable de la falta de nicotina que el organismo demanda pero... ¿acaso es lo mismo notar un parche pegado en la nalga que un cigarro entre los dedos o el humo saliendo de tu boca?

En casos de una gran dependencia física se puede echar mano de este tipo de sustancias sustitutorias, pero quien de verdad puede ayudarte a dejar de fumar es el psicólogo a través de una terapia que se basará en técnicas para aliviar la ansiedad que antes camuflabas en el tabaco, afrontamiento de situaciones de mayor riesgo de recaída o pautas sencillas y específicas como puede ser el cambio de marca de cigarrillos a otros que nos gusten menos.

Otra de las técnicas que está muy de moda para dejar de fumar es la hipnosis. En tanto la hipnosis es una forma de relajación profunda en la que se puede reprogramar la mente para introducir los cambios que nosotros queramos (¡¡ojo!! No confundir con los shows de televisión en los que sale gente haciendo la gallina) puede resultar altamente efectiva siempre que te pongas en manos de un experto y confíes en la técnica.

Sabemos que es costoso dejar de fumar, pero también sabemos que se consigue con los métodos adecuados y con fuerza de voluntad, porque ningún cambio importante se puede dar sin ella. Desconfía de aquellos productos "milagrosos" que prometen resultados inmediatos.

Comienza tu año apostando por la salud y deja los humos para cuando se te quemen las tostadas!

Meraki Salud = psico+fisio+nutrición