Viejóvenes

Cuando pensamos en tercera edad se nos viene a la cabeza la imagen del/de la ancian@ achacos@, apoyado en su bastón, caminando con dificultad y teniendo como única distracción jugar la partida con los amig@s o contemplando alguna obra cerca de su casa. Es posible que también se haga cargo de l@s niet@s , vea mucho la tele y guste de ir a velatorios y funerales varios.

En la cultura occidental asumimos la vejez como una etapa que trae consigo cambios negativos en cuanto a relaciones sociales o estado físico e intelectual. La vejez es algo malo por definición y por ello nos obsesionamos con parecer "diez años más joven con esta crema" y someternos a tratamientos, en muchos casos invasivos, que eliminan, realzan, borran, reafirman... en realidad no reafirman nada importante, porque lo primero que deberían reafirmar sería nuestra autoestima y eso no lo consigue un bisturí.

Hace varias semanas me sorprendió una noticia que recogían varios medios de comunicación. Una señora de 84 años se había sacado el carnet de ciclomotor para poder conducir un pequeño vehículo ya que, desde que había fallecido su marido, no tenía quien la llevara a la ciudad más cercana para así poder hacer recados, quedar con sus amigas, etc.

Esta misma semana veo en la televisión que un hombre de 80 años va a hacer un Erasmus en Italia. Después de toda su vida siendo notario ha decidido, tras la jubilación, estudiar otra carrera y aventurarse a lo que muchos, siendo 60 años más jóvenes, no nos atrevimos en su momento.

Vaya, a juzgar por estos ejemplos cualquiera diría que otro tipo de vejez es posible, ¿no creéis?

Es innegable que el paso de los años trae consigo cambios, pero no tienen que ser negativos por definición:

  • La jubilación o la marcha de los hijos de casa pueden suponer, si se gestionan de forma adecuada, un extra de tiempo libre y una liberación de responsabilidades en favor de un mayor descanso y relax.
  • Los tan temidos achaques se pueden prevenir manteniendo unos hábitos de vida saludables durante toda la edad adulta. Ejercicio y alimentación son pilares fundamentales para conservar un buen estado físico.
  • Así como el ejercicio físico es importante, no lo es menos el mental. La estimulación cognitiva adecuada a nuestras capacidades retrasará demencias y mantendrá nuestra mente ágil.
  • Llenar el tiempo con actividades agradables que nos permitan seguir manteniendo el contacto con otras personas es ahora mucho más sencillo, pues cada vez surgen más asociaciones o actividades dirigidas específicamente a este sector de población antes olvidado.
  • Es conveniente que, dentro de un patrón de tranquilidad y sin presiones, animemos a las personas mayores a mantener ciertas responsabilidades que les ayuden a mantener una buena autoestima. Mientras puedan hacerse cargo de las tareas del día a día no intentemos facilitarles tanto la vida que se acaben por sentir "inútiles".

Mencionaba antes la cultura occidental porque en la oriental no pasa lo mismo. Las personas ancianas son veneradas y tratadas como lo que son, fuentes de sabiduría que merecen ser escuchadas y tenidas en consideración. Su experiencia nos puede ayudar a no cometer errores que ellos han cometido (a veces antes de que naciéramos).

No nos resignemos a la idea de que "todo lo nuevo es mejor". Sepamos apreciar cada etapa como una oportunidad diferente y enriquecedora. Os animo a que indaguéis la cantidad de personajes muy reconocidos que desarrollaron lo más importante de su obra cuando se acercaban a la llamada tercera edad. No pocas veces después de dedicarse a otra profesión durante la mayor parte de su vida.

Si tenéis padres o abuelos mayores animadles a que cuiden su salud no como meros pacientes, sino como parte activa en su bienestar. Si tú que me estás leyendo ya tienes unos añitos y quieres seguir sintiéndote bien mucho tiempo más no dudes en ponerte en contacto con nosotras para que podamos aconsejarte de manera integral el plan que mejor se adecúe a tus necesidades.

Porque en una sociedad que aumenta cada año su esperanza de vida lo importante es llegar a ese momento de la mejor forma posible, disfrutando de lo que te gusta y de las personas que te rodean como siempre has hecho.

Recuerda, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años.